Después de una semana atropellada de arranque post- vacacional, dejo esta reflexión, de hace un tiempo, pero que siento que sigue siendo interesante, sobre estas dos emociones que nuestros niños y niñas, sienten con bastante frecuencia…
Deberíamos ser capaces de distinguir entre lo que es sentir culpa y sentir vergüenza.
La culpa, la sentimos por saber que hemos cometido un error.
La vergüenza, que no la timidez, nos dice, que el error somos nosotros.
Permitir que nuestros niños y niñas, crean que el error son ellos, es una responsabilidad que no debemos pasar por alto.
En LacasadeB, trabajamos para que nunca piensen que ellos son un error. Así evitaremos problemas que en un futuro se conviertan en pesadillas para ellos mismos…
Tienen que crecer soñando, sintiendo quienes son,
y no sufriendo por no ser…
GRACIAS.

