¿Hijos perfectos?
A veces da esa sensación. Sensación, de que queremos hijos e hijas perfectas. Al menos en su conducta. Comparamos y ponemos la mirada en los y las hijas de otros. «Mira qué bien se porta tu compañera» ,» ¿Por qué me habrá tocado esto a mi?, » Veo a los niños de su clase y qué bien están siempre…».
Quién más y quién menos, o lo ha pensado o lo ha dicho. Nos empeñamos en ver las virtudes de otros niños y pareciera que solo recalcamos lo negativo de los nuestros.
No existen las personas perfectas. Y menos si son niños.
Ellos y ellas están aprendiendo. Su cerebro ni procesa, ni entiende, ni asimila como el de un adulto. Su conducta va variando según la etapa. Lo que les rodea, no es siempre lo mismo.
Hay muchas cosas y muchos factores que hacen que la conducta de un menor, sea la que es. Cuando hagamos alguna afirmación de este tipo, tengamos en cuenta dos cosas:
-El daño que sufre una persona cuando se le compara para mal, con otras.
-Que no estamos atendiendo lo que está pasando, y si, poniendo la mirada en otro.
Reflexiones para intentar crecer.
Gracias.
Beatriz Alonso. LaCasadeB.

