Hay días en nuestros calendarios que se marcan cuando hay algo que celebrar y hacer hincapié en ello atravès de nuestra conducta. Sin embargo, hay palabras que conllevan acciones, que no deben solo ser recalcadas un día señalado del calendario. Está bien hacerlo, si. Pero abogamos porque cada día sea el día de la paz, del respeto, de la no violencia… El día del niño, del medio ambiente y de la Tierra. El día de la madre, del padre, y de los abuelos. De los maestros, de las maestras y de todo aquello que requiere y merece un día, y muchos en nuestro calendario.
Trabajar por ello, nos ilusiona y apasiona.
Celebremos cada día, como si todos ellos, estuvieran señalados en uno solo.

